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«Veo mi vida como una película»

«Veo mi vida como una película»


Los Ángeles
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Adriana Abascal López-Cisneros nació bajo el signo de Escorpio la víspera del Día de Todos los Santos de 1970 en el Puerto de Veracruz (México). Así que con ese dato, y dada su pasión por la astrología en 2002 publicó «Una mujer, cada mujer: mis arquetipos», un tratado de la condición femenina a partir de las teorías de Carl Jung, no sorprende que para su primera incursión en la moda como fundadora y directora creativa haya elegido el nombre Skorpios. Abascal se lo toma como una aventura que sumar a lo que ella considera su legado. Su vida está plagada de cambios y metamorfosis, de evolución y, sobre todo, de elegancia. Miss México a los 18 años, Abascal ha vivido en Veracruz, Los Ángeles, Londres y París asimilando costumbres y nuevos retos. Ahora, con sus 3 hijos en plena adolescencia: Paulina (20), Diego (17) y Jimena (13), ella se lanza a crear su firma con una valentía que es tan sello de la casa como la pasión que invierte en cada una de sus hazañas. Su colección de zapatos es una sinfonía de elegancia; fabricados en Italia y entregados dentro de bolsas confeccionadas por artesanas mexicanas.

¿Qué metamorfosis ha sufrido Adriana tras la pandemia?

Ha sido una etapa de introspección y de cambio interior, de cuestionarme. Siempre he sido Escorpión y los que me conocen te dirían: muy escorpión. Y siento, como le sucede a Spiderman con su transformación, que ahora está más presente el escorpión que la mujer.

¿Afectó el Covid al lanzamiento de tu compañía?

A todos nos ha afectado y no podemos pasar desapercibidos ante una crisis de tal calibre, estamos sufriendo un cambio antropológico muy importante que quizá sea para bien a largo plazo, es momento de adaptarse, de programar, educar, tomar conciencia y empezar a actuar de una forma más colectiva tomando responsabilidad social y ecológica. Creo que los tiempos de «Me, myself and I» se han terminado. Yo, como buena mexicana, trato de convertir cada problema en una oportunidad y he aprovechado este confinamiento para trabajar y dedicar más tiempo a Skorpios. No digo que sea bueno, pero yo soy de las que si te vas de fin de semana y llueve, en vez de quejarme y amargarme, pues Netflix o chimenea y vinito. En la vida no es lo que te suceda sino cómo lo llevas. Aunque esta situación nos tiene a todos consternados, pero nos ayuda a vivir el presente porque realmente no sabemos qué vamos a poder o no poder hacer el próximo mes.

¿Por qué decidiste lanzar tu empresa?

Más que crear mi empresa, decidí crear una marca que fuera una extensión de mi universo, de mi manera de entender un estilo de vida, la moda, la elegancia, con mi esencia, mis valores y mi propio sello… Quería compartir todo lo que he venido aprendiendo y viviendo… hacer algo con las balas que he ido cargando en mi cinturón.

Para Abascal, las líneas puras y fluidas en el calzado es lo que marca la diferencia, así como los materiales
Para Abascal, las líneas puras y fluidas en el calzado es lo que marca la diferencia, así como los materiales

Tus zapatos tienen nombres, ¿están dedicados a personas que conoces?

¡Sí! Algunos están dedicados a mis hijas: Jimena y Paulina, otro, el modelo Nieves está dedicado a mi madre y también a mi amiga Nieves Álvarez, el modelo Almudena está dedicado a mi amiga Almudena Roca. El modelo Adriana fue que mi equipo en la fábrica quiso poner mi nombre y el modelo Gabriel se lo dediqué a otra gran amiga y coleccionista de arte mexicana que me inspiró para diseñarlo. Después hay otros cuyo el diseño me hizo pensar en un nombre, pero no existe nadie detrás.

¿Cuidas los detalles de tus zapatos?

Mucho. La excelencia está ligada a cada detalle y los detalles en Skorpios son fundamentales, la calidad y el lujo se encuentran precisamente en los detalles.

¿Cómo te ha influido vivir en París a la hora de diseñar tus zapatos?

Vivir en París para alguien que está en la moda, es como vivir en Washington si eres político. Es una suerte, aunque la moda y mi universo dialogan y al final Skorpios es una extensión de mi estilo. Lo que sí es cierto es que París me ha formado, igual que los 7 años que viví en Londres en los 7 y antes en Los Ángeles y desde luego México y España.

«Me gusta la idea de sobrevivir pisando fuerte, tal vez por eso he diseñado zapatos»
«Me gusta la idea de sobrevivir pisando fuerte, tal vez por eso he diseñado zapatos»

Destacas siempre la importancia de tu equipo en este proyecto

Sin duda. Desde las artesanas mexicanas que cosen las bolsas donde metes los zapatos hasta los zapatos hechos a mano en Italia. Mi equipo es súper importante, esta es una empresa de equipo y no es un logro mío. Estos zapatos que llegan a tus manos lo hacen gracias al talento, pasión, creatividad, experiencia y conocimiento de muchísimas personas. Para mí, la gente del equipo es tan importante que he querido compartir su nombre en el papel que envuelve los zapatos, donde aparece la firma de todos. No he querido ponerme la medalla, al contrario, comparto la responsabilidad, el reto y el resultado. Soy el capitán del barco, pero incluyo a todo el mundo que me acompaña porque sin ellos no lo hubiera podido conseguir. Yo no he venido aquí a dar lecciones, mi equipo comparte conmigo la misma pasión e ilusión por esta empresa.

¿Algún estilo de zapatos que no te guste?

Los zapatos que te gustan más o menos dependen de la personalidad de cada uno. En mi caso, estoy obsesionada con la línea, con la estética, con que todo sea muy fino. Tal vez, esa obsesión es producto de mi fascinación por la estética de los barcos. No sé por qué pienso mucho en un velero o en un barco de los grandes diseñadores de barcos a la hora de diseñar un zapato y la palabra que los une es ‘línea’. Para mi es importante que no sean toscos y burdos, no quiero decir que todo lo que sea tosco y burdo está mal, pero para Skorpios eso importante.

¿Quiénes son tus referentes a la hora de diseñar tus zapatos?

Desde luego hay diseñadores que han hecho colecciones increíbles que luego ya no continúan, pero hay otros como Saint Laurent, hablo de ropa, que ha sido uno de mis referentes porque cualquiera de sus piezas las puedes seguir vistiendo sin que el tiempo pase por ellas. Me gusta mucho Manolo Blahnik, de quien tengo zapatos con más años que mis hijos y me los sigo poniendo; eso es un éxito para alguien que fabrica y diseña moda. Eso es lo que yo quiero conseguir. Que alguien me diga que le siguen encantando sus zapatos de Skorpios que se compró hace 10 años.

¿Eres capaz de definirte a ti misma?

Es muy difícil definirse a uno mismo, así en general, estamos siempre en ese proceso de descubrirnos. Yo me he ido definiendo a través del arte, de la moda, de mi familia, de todos los proyectos que vas dirigiendo. Hay algunos aspectos de mi personalidad que tengo muy claros: soy apasionada, me meto en algo y es a fondo, soy leal, también soy muy intensa… me cuesta hablar de mí. En mis defectos puedo ser insegura, muy escorpión, dramática, nada romántica, apasionada. Me gusta la idea de sobrevivir pisando fuerte, tal vez por eso he diseñado zapatos. Sin duda mi arquetipo es el del escorpión. Mi vida la veo como una película y cada etapa es un personaje diferente. Como expliqué en mi libro, soy una mujer con muchas mujeres dentro de una misma. Esa idea me sirve porque creo que cuanto más te cultivas y evolucionas más saboreas la vida.

Tu hija Paulina es activista ecológica, ¿Ha puesto su granito en este proyecto?

Definitivamente. Tener una hija como Paulina me ha concienciado más. Yo siempre he sido muy ecológica, me encanta el submarinismo, el planeta, los animales… Me irrita ver que la gente tire basura, el desperdicio, la contaminación. Eso es algo que me ha marcado. Pero ahora tengo como una autoridad que me observa. Un policía en casa mirando lo que hago en todo momento. Paulina está en otro nivel en ese sentido y aporta muchísimo, además tengo la suerte de poder consultarla a ella o, incluso, a su organización para todos los temas que tienen que ver con el compromiso ecológico de Skorpios. Robert Swan me ha ayudado mucho educándome en sostenibilidad, porque concienciar tiene que ver con educación. Creo que no estamos suficientemente educados en ese sentido como sociedad.

Paulina estudia en San Francisco, con los fuegos y la pandemia ¿Debe ser difícil estar tan lejos?

Esa parte es la más dura, que Paulina está en San Francisco, porque no la tengo a la mano y ahora no es fácil viajar. Ella ha preferido quedarse en esa franja horaria y no correr riesgos por si la confinan aquí. Al principio estaba bien, pero ahora nos empieza a pesar. Parece que pronto va a venir. Lo más difícil de esta situación, de la pandemia, es la gente que tienes lejos. En mi caso tengo familia en México, en Estados Unidos y es difícil no poder verles. Una cosa son tus amigos o tus primos, pero cuando se trata de tu hija, hay un momento en el que ya no puedes más y, la verdad, todos los días nos llamamos. Esta distancia nos ha ayudado mucho a valorarlos porque antes íbamos y veníamos y estábamos más a la mano. Esta separación forzada nos ha unido más.

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