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Pandemia versus gastronoma | Alicante

Pandemia versus gastronoma | Alicante


Despus de la terrible peste negra del siglo XIV, el mundo conocido cambi. La Baja Edad Media parira el Renacimiento, y los europeos volvimos al raciocinio del hombre por y para el hombre, sobre todo (algo poco estudiado) mejoramos la higiene tanto personal como colectiva. El arte (Alberti) imit a la realidad en perspectiva; la literatura se hizo relatos (Boccaccio); y la cocina (Bartolomeo Scappi) recuper su perdida sensualidad, y anterior sentido creativo y ldico: mens con ms de 50 platos (nobleza y alta burguesa), normas de limpieza y urbanidad en la mesa (prohibido escupir, rascarse o tirar sobras al suelo, amn de lavarse las manos previamente, etc.). Empezaba la Edad Moderna.

Hoy, ms de 500 aos despus, ha vuelto otra pandemia genocida y adems en el mbito mundial, que, como aquella, no sabemos exactamente de qu animal provino, ni cmo se ir. Entonces quemaron a clrigos servidores de Dios, y a brujas posedas por el diablo, dado que, ni los unos ni las otras obtenan clemencia (cese de la contagiosa mortandad) fuese por designio del Todopoderoso o por conjuro del Maligno.

Todo el mundo opina inquisiciones y desventuras en gallinero televisivo, pero nadie da soluciones empricamente comprobadas.

Espaa se est llevando la peor parte pandmica sin que nadie nos explique los porqus. Y dentro de lo malo, lo psimo para las comunidades autonmicas donde el turismo, y por supuesto la restauracin, es el billetero de nuestro PIB.

Hemos hablado con restauradores/as que van desde la laureada estrella Michelin, y/o Soles Repsol, bares, gastrobares y restaurantes que hasta prcticamente ayer (marzo) funcionaban estupendamente, pero y tambin chequeamos a casas de comida honestas, locales aperitiveros, self service, baretos de la esquina y hasta las redundantes “franquicias”. Todos coinciden: “si el… (insulto grueso) Coronavirus no nos mata el negocio, lo va a dejar muy malherido”. Bastantes ni siquiera volvieron a abrir las persianas porque no les salen las cuentas. Desolacin y paro que an puede ir a peor cuando se acabe la faltriquera de los ERTEs.

Qu hacer? De momento quienes mejor estn aguantando son aquellos con buena terraza o jardn adjunto, al menos mientras dure nuestra impagable benignidad climtica. El resto, acantonando mesas entre mamparas, embozados con mascarilla reglamentaria, reduciendo espacios y por ende clientes, soportndose en cocinas donde si ya antes era difcil mantener las distancias, ahora es imposible, intentan aguantar perdiendo. Al unsono elevan plegarias a los cientficos para que encuentren remedio, incluso antes que vacunas.

Este pas, que es muy efusivo y tocn, se nos est haciendo sueco. Quien ms quien menos (aunque no lo confiese) ha reducido carta y precios. El “miedo al otro”, el romper la hucha de lo ahorrado y el autoenclaustramiento voluntario o por empata con la normativa institucional, estn deteriorando una restauracin que tard muchos aos en situarse como de las mejores del mundo.

Los nicos que resisten medianamente son aquellos que conservan amplios espacios al aire libre (aunque hayan debido sacrificar gran parte de su permetro interior), y por eso (apoyar a la primera lnea de aguante) sacaremos una serie de reportajes sobre estos combatientes, ya que, a lo que parece, se han convertido en la avanzadilla contra una pandemia que lo amenaza todo, empezando por esa restauracin que da trabajo a nuestra mayora laboral (166.201 segn el Ministerio de Trabajo, 2019).

Y ah est el gran peligro, si se rompe la cadena por el eslabn ms grueso, para lo que, y an con ciertas incomodidades, deberemos volver a salir, a disfrutar de una de las mejores gastronomas de Europa, a ser solidarios y humanistas con un “Renacimiento” que a buen seguro no tardar en llegar antes de que acabemos convertidos en tristes anacoretas frente a la caja tonta que desde su pantalla vomita desasosiego.

Como dijo el nobel Don Camilo: “En Espaa, el que resiste gana”.

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