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nueve meses sin cobrar, viviendo de la caridad y atrapados por el coronavirus

nueve meses sin cobrar, viviendo de la caridad y atrapados por el coronavirus



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El argentino Nicolás Celotti sueña con ser futbolista y pensó que su deseo se cumpliría cuando su agente le propuso viajar a Europa para fichar por un club portugués de la mano de un empresario de Chicago. Y así lo hicieron otra veintena de jóvenes argentinos. No era un sueño, era el inicio de una estafa.

En julio de 2019, con el arranque de la temporada 2019-2020, llegan a los equipos portugueses del Oliveirense y del Mirandés -ambos en el tercer escalón luso- una veintena de jóvenes promesas argentinas, todos con un contrato en la mano suscrito con el empresario argentino Sebastián Diericx, por el que percibirían una salario de 750 euros al mes.

La manutención y la comida corría a cargo de los clubes, mientras que “el sueldo nos lo pagaría directamente el empresario”, comenta Celotti. Sin embargo, “el dorado europeo” del fútbol se desvaneció nada más empezar la andadura: 9 meses sin cobrar, no pueden buscar trabajo por la crisis creada por el Covid-19 y no tienen dinero para regresar a Argentina. En una entrevista con la Agencia EFE, Celotti narra la pesadilla y explica que están subsistiendo gracias a la caridad de algunas personas que les dan de comer a diario.

En julio llegaron al Mirandés una quincena de argentinos, aunque cuatro de ellos, como no cobraban, decidieron hacer las maletas y regresar a su país a finales de año. Por otro lado, cuatro sénior y dos juveniles, todos argentinos, llegaron al Oliveirense en julio para comenzar la Liga. Y en su caso, el de Nicolás Celotti, la incorporación se retrasó hasta enero ya que le faltaba medio año para concluir su formación como periodista deportivo.

La presunta estafa fue palpable desde el primer momento, explica el jugador de 22 años, ya que los futbolistas del Mirandés no pudieron jugar durante los primeros seis meses debido a que el empresario no aportaba el dinero para tramitar las fichas. De forma paralela, la situación económica del Oliveirense (que representa a la ciudad de Santa Maria de Oliviera, en el norte del país) era muy complicada y el club acabó en la quiebra en enero de este año.

Nicolás Celotti, que había llegado en enero al Oliveirense, explica que pidió a su agente, Andrés Veloso, que le buscara otro club, por lo que fue derivado al Mirandés, donde había otros once compatriotas argentinos en la plantilla.

Por su parte, los jugadores del Oliveirense se quedaron sin poder jugar y ahora están repartidos en varios pisos del norte de Portugal donde “están sin comida, sin agua ,y son los vecinos los que le ayudan”. Entre los jugadores que llegaron al Oliveirense por mediación del empresario Sebastián Diericx se encuentra un futbolista colombiano, que hizo las maletas para jugar en Portugal junto a su pareja y su hijo. También vive de la caridad de sus vecinos.

Celotti reconoce que han intentado hablar con el empresario, pero no han recibido respuesta alguna. Llevan 9 meses sin cobrar, salvo él, que lleva cuatro, porque aterrizó en enero.

La docena de futbolistas argentinos del Mirandés, club ubicado en la ciudad fronteriza con España de Miranda de Duero, vive en una edificio facilitado por el club, que también les da la comida, por lo que se sienten muy agradecidos con el presidente Joao Castro.

Sin embargo, con la actual pandemia no pueden buscarse la vida de otra manera para lograr el dinero suficiente con el que regresar a Argentina.

El presidente del Sindicato de Jugadores de Fútbol de Portugal, Joaquim Evangelista, explicó a EFE que ya se han puesto en contacto con la embajada de Argentina en Portugal y con el Servicio de Extranjeros y Fronteras (SEF) para garantizar la manutención de los jugadores. Evangelista también avanzó que el departamento jurídico del sindicato está analizando el caso para iniciar el procedimiento jurídico pertinente contra los responsables que han posibilitado la captación y el posterior abandono de los futbolistas.

De momento, la situación es complicada, ya que, aunque tuvieran el dinero, tampoco podrían coger un vuelo para regresar a Argentina hasta que se levanten las restricciones impuestas por el coronavirus.

Nicolás Celotti asegura que no se rinde y que no regresará a su país, ya que sigue soñando con ser futbolista, por lo que, cuando pase la situación actual, espera encontrar algún club con el que arrancar la próxima temporada.



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