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Movimiento afroamericano | Podcast | PAN #43 Afrofuturismo: desmontar la raza como tecnología – El Salto

Movimiento afroamericano | Podcast | PAN #43 Afrofuturismo: desmontar la raza como tecnología - El Salto


Año 3067

J. ha trabajado durante meses, varias horas al día durante las tardes, muchas veces también los fines de semana, cuidando a las crías de otros que a su vez no podían estar con ellas porque trabajaban. Así, por fin, ha podido ahorrar lo suficiente para pagar al chamán.

Allí, junto al mercado de Nueva Numancia, Musa es el chamán amazigh o bereber que atiende las peticiones de la gente de menos recursos para acceder a la red. J. está haciendo su tesis doctoral y necesita acceder a una gran cantidad de documentación que se encuentra en las profundidades de internet.

A la red solo pueden acceder de forma segura dos tipos de personas. Las programadoras o hackers, que conocen las arquitecturas de ciertas zonas de internet y saben moverse por ellas como peces en el agua, precisas, rápidas, fiables y muy caras. Luego están las sacerdotisas y sacerdotes de los cultos religiosos que se comunican con las deidades que pueblan la red. Internet se encuentra literalmente tomado por djins, loas del vudú, diosas del panteón griego, espíritus de cultos animistas, ángeles y demonios.

Despues de pagar, J. accede a la pequeña habitación donde se va a realizar el ritual. La habitación está plagada de cables, torres antiquísimas de pc y todo tipo de hardware antiguo que desconoce. Todo ello descansa sobre alfombras con motivos romboides y triangulares, en tonos suaves de rojos y amarillos que recuerdan al desierto y la montaña. Gigantescas espadas e instrumentos musicales cuelgan de las paredes.

Musa, el chamán, recibe a J. con una piel sintética de cabra sobre los hombros y una máscara con cuernos hecha con impresora 3D. Para entender el lenguaje de la Cabra, la deidad más antigua a la que rinde culto el pueblo amazigh, el chamán se disfraza de ella. Las autoridades religiosas islámicas condenan desde hace siglos todas aquellas prácticas animistas, que no han parado de realizarse durante siglos en pequeñas habitaciones ocultas como aquella. Así sobrevivieron hasta que llegaron a las grandes ciudades de la península, donde hoy realizan algunos de los rituales de conexión a la red.

J. no puede evitar estremecerse mientras contempla cómo el chamán come pastillas sintéticas a puñados y comienza a retorcerse en extraños bailes y a recitar cánticos en amazigh, la lengua bereber. La palabra y la música son los dos canales que conectan con la Cabra. J. no sabe muy bien lo que ocurre pero cree empezar a notar su presencia en la habitación y eso le provoca pavor. Todo el mundo conoce las historias de quienes han tratado de acceder a la red sin conocer su arquitectura o el lenguaje de los dioses y han salido con el cerebro frito para siempre.

Año 2020

¿Cuál es la relación entre la magia y la tecnología?

Se cumplen treinta y seis años de la publicación de Neuromante, libro fundacional del ciberpunk, donde William Gibson acuñó el término ciberespacio años antes del surgimiento de internet. El libro narra la historia de cómo las dos inteligencias artificiales que pueblan la red se fusionan. Un momento de singularidad tecnológica: una IA que controla absolutamente lo que pasa en la red, una diosa omnipotente.

No obstante, los rasgos humanos heredados de sus creadores despuntan en esta inteligencia artificial. En las dos secuelas de Neuromante, que componen la ‘Trilogía del Ensanche, esta IA todopoderosa se aburre como una ostra y decide explotar y convertirse en un centenar de deidades. El ciberespacio se puebla de loas vudú que, según sus caprichos, sirven a los humanos. La IA se nutre de los relatos que dan vida a los dioses de las distintas culturas que pueblan y poblaron el mundo para recrearse a sí misma.

Desde sus orígenes, ya sea el Frankenstein de Mery Shelley o el relato del Golem judío, la literatura de ciencia ficción explora la relación que tenemos las personas con la tecnología que creamos. En este sentido, las deidades no dejan de ser una tecnología ancestral orientada a explicar y controlar. A la hora de relacionarnos con las máquinas, siempre hay una parcela desconocida que no podemos entender y no han sido pocas las autoras que han decidido representar ese misterio recurriendo a las deidades y a la magia.

El word que se cierra sin previo aviso sin guardar las dos horas de texto. La consola que se apaga de golpe justo cuando acabamos de derrotar al jefe final con el que llevamos horas peleando. Tenemos que hacer un trámite para pedir una ayuda, dar de baja una póliza o cambar de linea telefónica y navegamos entre clics aleatorios que abren y cierran pestañas, esperando que algún viento nos lleve a nuestro destino.

Seguiremos realizando los mágicos rituales de reiniciar la máquina, dar unos golpecitos o encomendarnos a Stallman para que no nos falle el cacharro justo en el momento en el que más lo necesitamos, como si unas deidades con mala uva manejasen sus circuitos. La máquina no deja de ser parte de la naturaleza y, como esta, tiene una cara oculta y desconocida. 

Episodio cuadragésimo tercero de PAN. Emitido en directo el jueves 14 de octubre a las 21:00 en Radio Vallekas. Comenzamos con un Feeds N Chips donde vamos desde EEUU interviniendo sus propias elecciones cortando cables hasta una mafia que trafica con preservatuivos reutilizados.

Afrofuturismo. Aunque el término se usó por primera vez en 1994 en el artículo «Black To The Future» de Mark Dery, sus manifestaciones se han ramificado en distintas parcelas del arte y del pensamiento como la música, la pintura, la literatura o el cine. Hablamos con Carolina Rodríguez Mayo, escritora y profesora que nos atiende desde Bogotá y con Maielis González, investigadora literaria y narradora de ciencia ficción con cuatro publicaciones, que coordina el podcast ‘Las escritoras de Urras‘.

Con ellas indagamos en las narrativas afrofuturistas que proponen dinámicas sociales y políticas donde la tecnología cobra un papel central. También exploramos las diferencias entre el fenómeno que se dió en Estados Unidos y en el Caribe latinoamericano y los distintos procesos de transculturación.

Ytasha Womack destaca que una función del afrofuturismo es desmontar «la raza como tecnología», es decir, la construcción del mito de las diferencias biológicas entre humanos como herramienta al servicio del colonialismo europeo y la esclavitud. Exploramos la propuesta del afrofuturismo 2.0 que dibuja Reynaldo Anderson en su libro de título homónimo.

También puedes escucharnos en Irola Irratia, Radio Almaina, Radiópolis y Ágora Sol Radio.



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