Entretenimiento

“Los egipcios eran extremadamente liberales”

"Los egipcios eran extremadamente liberales"


Durante ms de medio siglo Josep Padr ha convertido su pasin por el antiguo Egipto en una fuente inagotable de investigaciones, hasta superar las cuatrocientas. Un arrebato faranico que Padr (Barcelona, 1946) destila ahora a travs de las pginas de Secretos del Antiguo Egipto (Crtica), una suerte de compendio de los aspectos ms sorprendentes de la civilizacin del Nilo.

“Sigue habiendo muchas cuestiones pendientes. Egipto es uno de los mayores yacimientos arqueolgicos del mundo. A pesar de que desde hace muchos aos se est mordiendo aqu y all, quedan extensiones enormes de terreno por excavar. Puede seguir produciendo sorpresas durante siglos a no ser que se descubra un mtodo arqueolgico ms rpido que el pico y la pala”, reconoce en una entrevista con EL MUNDO este catedrtico emrito de la Universidad de Barcelona, curtido tras aos de excavaciones en Heraclepolis Magna y Oxirrinco.

A un egiptlogo como usted, qu le ha enseado el antiguo Egipto?
Me ha enseado que muchas de las preguntas que nos cuestionamos hoy acaban teniendo su ltimo porqu en el antiguo Egipto. En definitiva, podramos decir que los orgenes de nuestra civilizacin no estn en Grecia o Roma, como comnmente se cree, sino que hay que retroceder un poco ms y llegar a Egipto.
Usted reivindica en su libro que “somos herederos del antiguo Egipto”. No s si somos conscientes de la deuda que tenemos…
No lo somos, el pblico en general al menos. Eso no quiere decir que no se admire al antiguo Egipto y que se haya promocionado mucho el pas en torno a las pirmides y las momias pero es difcil ver ms all. Hay que documentarse y es lo que ofrezco en el libro.
De qu deberamos ser conscientes?
En primer lugar, deberamos comprender que Egipto fue el primer estado centralizado de la Historia y, al mismo tiempo, el ms humano de la antigedad. No se puede decir que los habitantes de Egipto fueran ciudadanos, algo que llegar con Grecia, pero tampoco eran simples sujetos a ser explotados por el poder y el faran. Eran personas que ya tenan sus derechos y deberes por decirlo de algn modo. En esto, la civilizacin egipcia es superior a las otras civilizaciones contemporneas, sobre todo, del prximo Oriente asitico. Y luego hay que reconocer el legado que dej a Grecia. Muchos de los sabios griegos encontraron sus races en Egipto hasta el punto de que se habl de la existencia de un espejismo egipcio en la literatura griega que no es tal. Es la realidad. Muchos escritores griegos fueron a Egipto a aprender.
A propsito de esto, destaca a las cinco mujeres que a lo largo de la Historia llegaron a faran frente a 400 hombres. Son pocas pero muchas comparadas con otras civilizaciones como la romana o la griega…
En Egipto, desde la dinasta II, alrededor del 2900 a.C., se promulg una ley permitiendo a las mujeres reinar, es decir, no slo como regentes o consortes sino como reyes. Y est documentado que en total fueron cinco quienes asumieron el protocolo faranico masculino. Aqu existe una contradiccin que es muy interesante de estudiar, el caso de Hashetsup.
Habla de que se “argumentaba la preeminencia de la mujer pero adoptaba la forma de hombre”…
As es. Resulta interesante estudiar la ideologa del momento y de esta mujer. Por un lado reivindica la preeminencia de la mujer sobre los hombres, pero luego se ha de adaptar a la imagen del hombre, al protocolo masculino. Hay que tener en cuenta que los ttulos faranicos del rey del alto y bajo Egipto son de poca predinstica. El del rey del bajo Egipto, su significado real, en el fondo, no se sabe cul es. Se ignora el simbolismo del ttulo en sentido literal. Es un ttulo que no puede cambiar de gnero, es masculino y no existe forma femenina. Hashetsup tuvo que adoptar estos ttulos en el masculino. No tena ms remedio si quera reinar. Forma parte de este conglomerado de ideologa y contradicciones pero, en todo caso, estn ah y no se ve ni en la democrtica Grecia ni en la Repblica Romana. En ambas la mujer polticamente no pinta nada. Al final hablo de Cleopatra, que no es una de las cinco porque era extranjera. Si pudo hacer lo que hizo, fue porque rein en Egipto porque ni en Macedonia ni en Grecia, sus lugares de origen, se lo hubieran permitido. Como su pas de adopcin se lo permiti, ella defendi dignamente la independencia de Egipto hasta el final y con las armas que tena en sus manos, que eran sus encantos femeninos.
No s si esto est relacionado con el carcter humano de la tierra de los faraones que deca…
Se ve perfectamente en el arte. En las representaciones artsticas de los pueblos del Prximo Oriente, las escenas de crueldad son normales. A los enemigos se les tortura y se le hacen las mil y una. En el arte egipcio no hay escenas de crueldad, lo que no quiere decir que no existan escenas de batalla. Histricamente sabemos que tampoco eran crueles con los prisioneros de guerra. No se excedan castigando al enemigo. Al contrario. Lo que hacan es que se llevaban a los hijos de los enemigos a Egipto, los educaban a la egipcia y luego se los devolvan a sus padres. Era un modo de ‘egiptizar’ a sus vecinos.
En cualquier caso, la memoria de esas mujeres reinas fue perseguida siglos despus…
As es. A finales del reinado de Rameses II, cuando el rey era ya mayor y anciano y seguramente no reinaba l, el clero del dios Amn consider a estas mujeres herticas igual que consideraron al faran monotesta Akenatn. Con todos ellos, hicieron un paquete y se dedicaron a perseguir la memoria de todos estos personajes. A uno por monotesta y a otras por haber reinado siendo mujeres.
La sexualidad centra otro de los pasajes del libro…
Los egipcios eran extremadamente liberales. El sexo, para ellos, no era un tab en absoluto y estaban perfectamente familiarizados con el cuerpo humano desnudo. No les extraaba. Hay hasta dioses etiflicos.
Escribe que el simbolismo ertico en las tumbas se debe al deseo de conservar el placer sexual, como un modo de defender el recuerdo de lo vivido…
En el ms all los egipcios ya no se reproducen pero, en cambio, s que mantienen el placer sexual. El difunto que va al Paraso de Osiris o a los Campos Elseos, aparte de otros placeres como la comida o la bebida, tambin puede seguir gozando del placer sexual ‘per se’. No conceban el paraso sin pasrselo bien.
Le pido un ejercicio de ficcin. Si un antiguo egipcio viajara hoy por el Egipto actual, qu dira?
Supongo que no le gustara. Existe una profeca de Hermes Trismegisto que pronostica que los egipcios acabarn no creyendo en sus dioses y Egipto se convertir en un desierto lleno de tumbas y de piedras y que sus mismos hijos ya no creern en ello. Es la decadencia absoluta del pas. Van por ah los tiros. El cambio de religin fue el golpe de gracia definitivo para la civilizacin. En la Europa cristiana medieval no abandonaron a Cicern o Aristteles. Se sigui estudiando a los clsicos y conservando sus textos. En cambio, Egipto hizo borrn y cuenta nueva. Se borr cualquier lazo con el pasado faranico del todo. Primero, los cristianos y, luego, los musulmanes hasta el punto de que hubo una incomprensin total sobre lo que eran los monumentos antiguos. Estaban ah pero ya no saban ni lo que eran.
Cuenta que en su excavacin de Oxirrinco encontraron una maldicin en el acceso a una capilla, sobre el dintel de entrada. A un egiptlogo le sugestionan las maldiciones?
Creo que no. Hace tiempo que esto se ha superado. Lo que puedo decir es que todos los que accedimos a la capilla en cuestin estamos felizmente vivos y coleando. La maldicin no ha tenido absolutamente ningn efecto. Otra cosa es que no fuimos los primeros en entrar. Haban estado antes los ladrones. Vaya a saber qu ha sido de ellos.
A maldiciones y otros ‘piramidiotas’ le dedica un captulo. Desde el papel de los extraterrestres hasta quien sostena que el egipcio era, en realidad, el euskera…
Me lo sugiri un amigo para poner en claro muchas tonteras que circulan por ah, que son burdas mentiras o sandeces, pero tambin errores cometidos por los mismos egiptlogos como el tema de la navegacin. Durante algunos aos se puso de moda asegurar que los egipcios no navegaban por el mar. Se han encontrado recientemente instalaciones portuarias increbles del imperio antiguo. Todas estas hiptesis se han venido abajo como un castillo de cartas. Los egipcios eran mucho ms listos de lo que a veces piensan algunos y, evidentemente, no hace falta referirse a cosas secretas o estrambticas.

Pregunta.- A un egiptlogo como usted, Qu le ha enseado el antiguo Egipto?

Respuesta.- Me ha enseado que muchas de las preguntas que nos cuestionamos hoy acaban teniendo su ltimo porqu en el antiguo Egipto. En definitiva, podramos decir que los orgenes de nuestra civilizacin no estn en Grecia o Roma, como comnmente se cree, sino que hay que retroceder un poco ms y llegar a Egipto.

P.- Usted reivindica en su libro que “somos herederos del antiguo Egipto”. No s si somos conscientes de la deuda que tenemos…

R.- No lo somos, el pblico en general al menos. Eso no quiere decir que no se admire al antiguo Egipto y que se haya promocionado mucho el pas en torno a las pirmides y las momias pero es difcil ver ms all. Hay que documentarse y es lo que ofrezco en el libro.

P.- De qu deberamos ser conscientes?

R.- En primer lugar, deberamos comprender que Egipto fue el primer estado centralizado de la Historia y, al mismo tiempo, el ms humano de la antigedad. No se puede decir que los habitantes de Egipto fueran ciudadanos, algo que llegar con Grecia, pero tampoco eran simples sujetos a ser explotados por el poder y el faran. Eran personas que ya tenan sus derechos y deberes por decirlo de algn modo. En esto, la civilizacin egipcia es superior a las otras civilizaciones contemporneas, sobre todo, del prximo Oriente asitico. Y luego hay que reconocer el legado que dej a Grecia. Muchos de los sabios griegos encontraron sus races en Egipto hasta el punto de que se habl de la existencia de un espejismo egipcio en la literatura griega que no es tal. Es la realidad. Muchos escritores griegos fueron a Egipto a aprender.

EM

P.- A propsito de esto, destaca a las cinco mujeres que a lo largo de la Historia llegaron a faran frente a 400 hombres. Son pocas pero muchas comparadas con otras civilizaciones como la romana o la griega…

R.- En Egipto, desde la dinasta II, alrededor del 2900 a.C., se promulg una ley permitiendo a las mujeres reinar, es decir, no slo como regentes o consortes sino como reyes. Y est documentado que en total fueron cinco quienes asumieron el protocolo faranico masculino. Aqu existe una contradiccin que es muy interesante de estudiar, el caso de Hashetsup.

P.- Habla de que se “argumentaba la preeminencia de la mujer pero adoptaba la forma de hombre”…

R.- As es. Resulta interesante estudiar la ideologa del momento y de esta mujer. Por un lado reivindica la preeminencia de la mujer sobre los hombres, pero luego se ha de adaptar a la imagen del hombre, al protocolo masculino. Hay que tener en cuenta que los ttulos faranicos del rey del alto y bajo Egipto son de poca predinstica. El del rey del bajo Egipto, su significado real, en el fondo, no se sabe cul es. Se ignora el simbolismo del ttulo en sentido literal. Es un ttulo que no puede cambiar de gnero, es masculino y no existe forma femenina. Hashetsup tuvo que adoptar estos ttulos en el masculino. No tena ms remedio si quera reinar. Forma parte de este conglomerado de ideologa y contradicciones pero, en todo caso, estn ah y no se ve ni en la democrtica Grecia ni en la Repblica Romana. En ambas la mujer polticamente no pinta nada. Al final hablo de Cleopatra, que no es una de las cinco porque era extranjera. Si pudo hacer lo que hizo, fue porque rein en Egipto porque ni en Macedonia ni en Grecia, sus lugares de origen, se lo hubieran permitido. Como su pas de adopcin se lo permiti, ella defendi dignamente la independencia de Egipto hasta el final y con las armas que tena en sus manos, que eran sus encantos femeninos.

P.- No s si esto est relacionado con el carcter humano de la tierra de los faraones que deca…

R.- Se ve perfectamente en el arte. En las representaciones artsticas de los pueblos del Prximo Oriente, las escenas de crueldad son normales. A los enemigos se les tortura y se le hacen las mil y una. En el arte egipcio no hay escenas de crueldad, lo que no quiere decir que no existan escenas de batalla. Histricamente sabemos que tampoco eran crueles con los prisioneros de guerra. No se excedan castigando al enemigo. Al contrario. Lo que hacan es que se llevaban a los hijos de los enemigos a Egipto, los educaban a la egipcia y luego se los devolvan a sus padres. Era un modo de “egiptizar” a sus vecinos.

P.- En cualquier caso, la memoria de esas mujeres reinas fue perseguida siglos despus…

R.- As es. A finales del reinado de Rameses II, cuando el rey era ya mayor y anciano y seguramente no reinaba l, el clero del dios Amn consider a estas mujeres herticas igual que consideraron al faran monotesta Akenatn. Con todos ellos, hicieron un paquete y se dedicaron a perseguir la memoria de todos estos personajes. A uno por monotesta y a otras por haber reinado siendo mujeres.

P.- La sexualidad centra otro de los pasajes del libro…

R.- Los egipcios eran extremadamente liberales. El sexo, para ellos, no era un tab en absoluto y estaban perfectamente familiarizados con el cuerpo humano desnudo. No les extraaba. Hay hasta dioses etiflicos.

P.- Escribe que el simbolismo ertico en las tumbas se debe al deseo de conservar el placer sexual, como un modo de defender el recuerdo de lo vivido…

R.- En el ms all los egipcios ya no se reproducen pero, en cambio, s que mantienen el placer sexual. El difunto que va al Paraso de Osiris o a los Campos Elseos, aparte de otros placeres como la comida o la bebida, tambin puede seguir gozando del placer sexual “per se”. No conceban el paraso sin pasrselo bien.

P.- Le pido un ejercicio de ficcin. Si un antiguo egipcio viajara hoy por el Egipto actual, qu dira?

R.- Supongo que no le gustara. Existe una profeca de Hermes Trismegisto que pronostica que los egipcios acabarn no creyendo en sus dioses y Egipto se convertir en un desierto lleno de tumbas y de piedras y que sus mismos hijos ya no creern en ello. Es la decadencia absoluta del pas. Van por ah los tiros. El cambio de religin fue el golpe de gracia definitivo para la civilizacin. En la Europa cristiana medieval no abandonaron a Cicern o Aristteles. Se sigui estudiando a los clsicos y conservando sus textos. En cambio, Egipto hizo borrn y cuenta nueva. Se borr cualquier lazo con el pasado faranico del todo. Primero, los cristianos y, luego, los musulmanes hasta el punto de que hubo una incomprensin total sobre lo que eran los monumentos antiguos. Estaban ah pero ya no saban ni que lo eran.

P.- Cuenta que en su excavacin de Oxirrinco encontraron una maldicin en el acceso a una capilla, sobre el dintel de entrada. A un egiptlogo le sugestionan las maldiciones?

R.- Creo que no. Hace tiempo que esto se ha superado. Lo que puedo decir es que todos los que accedimos a la capilla en cuestin estamos felizmente vivos y coleando. La maldicin no ha tenido absolutamente ningn efecto. Otra cosa es que no fuimos los primeros en entrar. Haban estado antes los ladrones. Vaya a saber qu ha sido de ellos.

P. A maldiciones y otros “piramidiotas” le dedica un captulo. Desde el papel de los extraterrestres hasta quien sostena que el egipcio era, en realidad, el euskera…

R.- Me lo sugiri un amigo para poner en claro muchas tonteras que circulan por ah, que son burdas mentiras o sandeces, pero tambin errores cometidos por los mismos egiptlogos como el tema de la navegacin. Durante algunos aos se puso de moda asegurar que los egipcios no navegaban por el mar. Se han encontrado recientemente instalaciones portuarias increbles del imperio antiguo. Todas estas hiptesis se han venido abajo como un castillo de cartas. Los egipcios eran mucho ms listos de lo que a veces piensan algunos y, evidentemente, no hace falta referirse a cosas secretas o estrambticas.

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más





Source link

También pueden gustarle