Política

Los adecos celebraron divididos los 79 años de existencia

Los adecos celebraron divididos los 79 años de existencia


La disputa por el control de la organización coloca al “partido del pueblo” frente a nueva crisis. En ocasiones anteriores las disputas internas lo hicieron perder elecciones y ceder espacios en el escenario político nacional

Para los adecos ser fundador del partido es un orgullo y en cada pueblo del interior del país hay una persona de la tercera edad que se herida por la disputa.

Esos adecos de “pura cepa” que sienten que “esto que vivimos es lo peor que le ha pasado al país”, siente que su partido no está bien en esta circunstancias con la disputa entre Henry Ramos Allup y Bernabé Gutiérrez.

Ambos dirigentes forman parte de una especie de “aristocracia adeca” que en los últimos años ha controlado el partido y que frente a la coyuntura electoral muestran posiciones distintas.

Esta disputa no tiene características ideológicas como la ocurrida con en 1968 cuando Luis Beltrán Prieto Figueroa lideró el nacimiento del Movimiento Electoral del Pueblo.

Hoy la maquinaria del partido se enfrenta al liderazgo político y muestran una escisión que hace sonar calificaciones como “colaboracionistas”, “chavistas de closet” o “dirigentes enquistados”, “falta de democracia en el partido”.

El tiempo avanza y el forcejeo continúa al son del debate alrededor de las elecciones convocadas para el 6 de diciembre.

Los adecos de Henry Ramos se alinean con el G4 y los de Bernabé Gutiérrez se agrupan en una alianza opositora junto al partido de Bertucci, Avanzada Progresista y una de facciones de Copei.

AD, como los más influyentes partidos del continentes, ya ha pasado por esta situación en otras ocasiones, Acá reponemos el análisis que hicimos hacia el mes de agosto cuando se evidenció este nuevo cisma.

¿Cuántas veces le ha pasado esto a los adecos?

El MIR

Las primera fractura de relevancia de la que se tiene registro fue la sufrida en 1960, cuando de las filas de la Juventud de Acción Democrática surgió el MIR.

El Movimiento de
Izquierda Revolucionaria se gesta al calor que insufló en la juventud latinoamericana
la Revolución cubana y la visita de Fidel Castro a Venezuela.

Los jóvenes de la época bajo el argumento de que se habían traicionado los ideales sociales por los que habían luchado con AD. Entre quienes lideraron este movimiento estaban Domingo Alberto Rangel, Gumersindo Rodríguez y Américo Martín.

La Tarjeta Negra

Ya para 1968 los adecos sufren una nueva escisión, esta vez menos impactante, la cual proponía un cambio en las directrices del partido y terminó siendo la cabeza Raúl Ramos Jiménez.

Se llamaron en principio AD-Oposición y acudieron a las
elecciones de 1963 con una tarjeta negra “para recuperar la blanca”, característica
de los adecos.

Este partido después se llamó Partido Revolucionaria de
Integración Nacionalista y tuvo una corta vida.

La gran división

Para los historiadores la verdadera gran división de Acción Democrática ocurrió a finales de 1968, tras la fundación del Movimiento Electoral del Pueblo.

Esta fractura fue liderada por Luis Beltrán Prieto Figueroa y Jesús Paz Galarraga, quienes aspiraban a que su corriente liderara en las elecciones al partido. Sin embargo, no fue así y el candidato fue Gonzalo Barrios.

El MEP y sus “combatientes”, así acostumbran a llamarse entre los militantes de este partido, hicieron su propuesta electoral con el “Maestro Prieto” al frente.   

Este cisma generó consecuencias, ya que esta situación minó el caudal electoral de los adecos, y si bien el MEP no ganó las elecciones, hizo que AD tuviera que salir de Miraflores y Raúl Leoni le entregó la banda presidencial a Rafael Caldera, de Copei.

A diferencia de las escisiones anteriores, el MEP todavía se mantiene como una partido minoritario, pero que tiene expresiones en algunas regiones permitiéndole nunca salir del todo de la escena pública.

Apertura

Una de las corrientes más fuertes que se reconocían dentro de AD fue el perecismo, liderado por Carlos Andrés Pérez, quien mantuvo un liderazgo muy importante dentro del partido socialdemócrata por excelencia en Venezuela.

CAP, como se le conoció, fue presidente de la República dos
veces dejando su impronta en el país.

Durante su segundo mandato CAP se pelea con el partido y este le quita su apoyo al punto de no terminar su mandato y fue separado del cargo por denuncias de malversación de fondos.

Luego de ser condenado y salir en libertad fundó en 1999 un partido político llamado Apertura, por el cual fue electo como Senador, pero afectó el peso específico de Acción Democrática en el país.

Lo regional se hizo
nacional

AD ha dado para todo, al punto que una división de este partido en el Estado Zulia, dio lugar al nacimiento de un nuevo partido de alcance nacional: Un Nuevo Tiempo.

Su líder Manuel Rosales, fue gobernador del Zulia por AD, pero en 1999 funda Un Nuevo Tiempo, apalancado en la estructura de AD que manejó en el Zulia.

Esta organización captó a los cuadros adecos del Zulia y se fue proyectando hasta lograr hacerse un partido nacional, llegando liderar la votación de la oposición venezolana.

A pesar de robarle espacio a AD, no implicó un deslave para el “partido del puebo”.

2020. ¿La nueva
división?

Hoy AD enfrenta una situación complicada, porque existe una decisión judicial que sacude su estructura y pone a pelear a su Secretario General y el Secretario de Organización.

Si bien el TSJ dice que Bernabé Gutiérrez es quien dirige el partido, la corriente de Henry Ramos Allup expulsó del partido a quien manejaba la estructura de la organización..

Ahora viene la disputa en las bases, donde los Secretarios Regionales se han pronunciado por el respaldo a Ramos Allup, quien ya aseguró que su organización no participará en un proceso electoral liderado por el nuevo CNE, que tiene entre sus figuras principales a un hermano de Gutiérrez.

Si es cierto el respaldo recibido por Ramos A., en las primeras de cambio, en la bases adecas hay presión para abrir espacios de participación en la política regional y las elecciones parlamentarias son una oportunidad de oro para darle forma a toda gestión y liderazgo que existe en la provincia.

Sin embargo la gobernadora del Táchira se pronunció por la participación y el ala de ramos señaló que se había autoexcluido al desobedecer la linea del partido.

Este evento no tiene las características del cisma vivido en 1960 por determinaciones ideológicas y conceptuales cuando surgió el MIR.

¿Tendrá esta disputa los ribetes de una división dolorosa como
la sufrida en 1968 con el MEP?

¿Terminará siendo una división o apenas una escisión más de
las que sufren los grandes partidos?

¿Será dinamitado AD y sufrirá el cataclismo que sufre Copei
con la disputa legal por el control del partido?

Esa historia está por escribirse y no tenemos una bola de
cristal para ver el futuro. Solo tenemos los pies planos pàra pisar tierra y
evaluar el presente.

El juego sigue.

 



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