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Libros: Su nombre es catástrofe: un repaso al libro de Mary Trump sobre su tío

Libros: Su nombre es catástrofe: un repaso al libro de Mary Trump sobre su tío



Desde que Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos, se han escrito muchos libros con el propósito de señalar su clamorosa ineptitud para el cargo, su desvergonzada mitomanía y esa incansable necesidad de vanagloriarse por logros personales casi siempre imaginarios. Entre las publicaciones que lo trataron con más rudeza podemos recordar “Fuego y furia” de Michael Wolff y “La habitación donde sucedió” de John Bolton, quien fuera asesor de Seguridad Nacional durante buena parte de su gobierno. A estos títulos se suma “Siempre demasiado y nunca suficiente”, las recientes memorias de su sobrina, Mary Trump. El mandatario norteamericano intentó impedir su circulación, convencido de que podían mellar aún más su imagen, tan golpeada en plena campaña electoral. No se equivocaba.

Estamos ante un libro deprimente y demoledor al mismo tiempo. A diferencia de los trabajos de Wolff y Bolton, que se centran en la actuación de Trump en el Despacho Oval, “Siempre demasiado y nunca suficiente” hurga en el origen del monstruo: su familia. Mary es psicóloga clínica y ha analizado a su parentela a través de ese prisma. Ella no tiene dudas: la génesis del mal se encuentra en su abuelo, Fred Trump, a quien describe como un “sociópata altamente funcional”. El patriarca se distinguió como un millonario constructor, pero su interés real nunca fue el dinero, sino la crueldad y la venganza. Cuando comprendió que su hijo mayor, Freddy -el padre de Mary- era un hombre sensible y soñador, lo hostilizó y le hizo la vida imposible, hasta conducirlo a la depresión, el alcoholismo y a una muerte temprana. Donald fue testigo privilegiado de las humillaciones que su hermano sufrió y, aterrorizado por la perspectiva de padecer un destino similar, se convirtió en una copia destalentada de su progenitor: un tipo implacable y resuelto a no mostrar el menor signo de debilidad, en el que cohabitan una personalidad antisocial y a la vez dependiente, así como “la criminalidad crónica, la arrogancia y el desprecio por los derechos de los demás”.

Aparte de estos diagnósticos, lo más interesante del libro de Mary Trump es aquello que solo los parientes pueden saber sobre nosotros: los pequeños detalles íntimos que retratan mejor a la gente que cualquier frío informe psiquiátrico. La miseria moral y la infinita mezquindad de Donald Trump son reflejadas en insólitas anécdotas privadas, como cuando regalaba objetos usados a sus parientes por navidad. La madre de Mary fue obsequiada con una cartera de lujo en cuyo interior halló un kleenex sucio; la misma autora recibió una canasta de comestibles de la que habían sustraído los productos más caros antes de entregársela. También desgrana secretos menos triviales. Trump habría pagado a otra persona para que rindiera su examen de ingreso a la universidad, intentó modificar el testamento de su padre aprovechando su deterioro mental y no tenía empacho en hacer inapropiados comentarios eróticos sobre el cuerpo de su sobrina al sorprenderla en traje de baño. Ni siquiera sintió compasión cuando su padre fue devorado por el Alzheimer: se burlaba de él en las cenas familiares, tratándolo con la deferencia que se tiene hacia las mascotas lisiadas.

Mary Trump no pretende escribir desde la objetividad. Difícilmente podría hacerlo. Al fin y al cabo, está hablando de los hombres que arrastraron a su padre hacia la destrucción. Su relato, impregnado de rencor, por momentos alcanza una lucidez dolorosa. Como cuando nos asegura que en 2016 millones de personas decidieron con su voto transformar a los Estados Unidos “en una versión macro de mi maligna familia disfuncional”. Al igual que con su familia, Donald Trump ha manejado el país de la única manera que conoce: “mentir, jugar al mínimo común denominador, hacer trampas y sembrar división”. Aun cuando este modus operandi no le funcione, insistirá en él. Desconoce otro. No hay, pues, estrategia alguna ni inteligencia para formularla: todo se reduce a un ominoso y machacante patrón de comportamiento que hoy es responsable de decenas de miles de muertes injustas.

Quizá sin quererlo, Mary Trump ha conseguido algo inesperado: que sintamos una honda lástima por su tío, quien acaba ante nuestros ojos como un eterno niño desvalido y muerto de miedo que ansía desesperadamente la aprobación de los demás. Y que es capaz del odio más primitivo cuando no la consigue.

LA FICHA

“Mary L. Trump. Siempre demasiado y nunca suficiente. Cómo mi familia creó al hombre más peligroso del mundo.”

Editorial: Indicios

Año: 2020.

Páginas: 265.

Valoración: ★★★ y ½ de 5

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