Internacionales

La ruinosa pinza del partidismo

La ruinosa pinza del partidismo


Mientras el ms elemental sentido del patriotismo ceda al partidismo descarado en el poder y en la oposicin, la reconstruccin ser inviable

EMILIO NARANJO

No parece tomar conciencia el Congreso de lo que se les viene encima a todos los espaoles. En mitad de una ola de rebrotes mal controlados que estn lesionando la imagen de Espaa en el mercado turstico exterior, con el paro marcando su peor dato de siempre y con la amenaza verosmil de que an ha de escalar ms cuando muchos desocupados temporales se conviertan en despedidos, el Gobierno se entrega a la autocomplacencia suicida y una parte de la oposicin olvida su funcin para pelearse por el foco y los votos.

Desoyendo las recomendaciones sanitarias, Snchez convoc a su grupo parlamentario al completo para hacerse aplaudir mientras daba cuenta del acuerdo europeo, en el que tuvo un papel discreto -cuando no contraproducente, como durante el rifirrafe con la presidenta socialdemcrata de Finlandia- pero que est tratando de vender como un xito personal. Parece que para Snchez es ms importante el aplauso propagandstico que la ejemplaridad en la observancia de la distancia social: la misma distancia que Salvador Illa no se cansa de reclamar a los ciudadanos. Pero el triunfalismo de diseo no demuestra fortaleza, ms bien delata necesidad en una dura travesa que requerir solvencia gestora: a los parados no los reconfortar el efectismo retrico ni grandilocuentes comparaciones con el plan Marshall, sino lograr un empleo.

Cuando Snchez afirma que Espaa est alineada con lo que pide Europa para reivindicar el programa pactado con Podemos antes de la pandemia, est faltando a la verdad. Europa pide unas cuentas sensatas y un proyecto minucioso de transformacin econmica, no despilfarro clientelar ni intervencionismo econmico ni endedudamiento en gastos improductivos. Aferrndose a estriles premisas ideolgicas y a socios indeseables para estndares europeos, Snchez solo provocar que Espaa pierda la mejor oportunidad que se le ha presentado para impulsar reformas largamente aplazadas. Hay que recordar que los fondos aprobados tardarn y que solo se transferirn si se cumplen unas condiciones vigiladas por Bruselas. La primera ocasin de enderezar su rumbo radical y acreditar voluntad reformista le llegar al Gobierno con la negociacin presupuestaria, que en ningn caso puede depender de los delirios de ERC.

Y en medio de este panorama, los de Abascal deciden anunciar una mocin de censura. Tan obvio es que est destinada al fracaso como que su verdadero objetivo es intimidar al PP, en alza en las encuestas a costa de la derecha populista. La maniobra -aplazada a septiembre pese a justificarse por razones de mxima urgencia- solo servir para cohesionar al mismo Gobierno al que dicen ser los nicos en oponerse con firmeza. Mientras el ms elemental sentido del patriotismo ceda al partidismo descarado en el poder y en la oposicin, la reconstruccin ser inviable.

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más





Source link

Deja un comentario

También pueden gustarle