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Inés Arrimadas refuerza a Edmundo Bal y le hace hueco en su Comité Permanente

Edmundo Bal, en su primer Comité Ejecutivo de la era Arrimadas


Madrid
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El portavoz adjunto de Ciudadanos (Cs) en el Congreso de los Diputados, Edmundo Bal, cobra peso político en el partido. Al menos de forma oficial, porque ya hace meses que la presidenta de los liberales, Inés Arrimadas, lo considera uno de sus principales valedores en la formación. Hoy la lideresa ha anunciado el refuerzo del Comité Permanente con su incorporación.

Cuando Arrimadas anunció su candidatura a presidir Cs y su futuro Comité Ejecutivo ya advirtió de que dejaba cuatro asientos reservados. Edmundo Bal, María Ángeles Rosado, José Ramón Bauzá y Sara Giménez, que aún no cumplían el requisito de reunir seis meses de afiliación, iban a estar también en la ejecutiva.

Pero el caso de Bal es significativo. No solo se incorpora a la dirección ampliada del partido pese a su breve militancia, sino al Comité Permanente: el núcleo duro de decisión en el que Arrimadas se rodea de los dirigentes en los que más confía. Las grandes decisiones estratégicas las toma el Comité Ejecutivo, pero el Permanente se reúne cada semana y debate todas las cuestiones del día a día.

Con Bal a su lado, Arrimadas incorpora a un perfil moderado que ha cerrado filas con ella en el inequívoco regreso al centro de Cs. Lo hace una semana después de la renuncia de Juan Carlos Girauta y de Carina Mejías por negociar con el Gobierno la cuarta prórroga del estado de alarma.

Bal fue uno de los fichajes estrella de Albert Rivera para las elecciones del 28 de abril del año pasado, pero es el único que se incorpora al Comité Permanente. Marcos de Quinto o Sara Giménez tan solo están en la ejecutiva ampliada.

El abogado del Estado es el único del Comité Permanente sin un rango elevado en el organigrama de la formación. Se sentará junto a la secretaria general de Cs, Marina Bravo; los vice secretarios generales Carlos Cuadrado y Joan Mesquida; el vice secretario general adjunto, José María Espejo-Saavedra; y la portavoz del partido, Melisa Rodríguez.

Silencio ante el tuit de De Quinto

Arrimadas ha dado a conocer su unión a este órgano en la rueda de prensa posterior a la reunión del Comité Ejecutivo; primera tras la V Asamblea General de los liberales concluida el pasado 3 de mayo. El encuentro ha comenzado con el foco mediático puesto sobre un polémico tuit de De Quinto, en el que llamaba «payaso» al vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, a cuenta del ingreso mínimo vital.

La presidenta de Cs no ha querido valorar el insulto de su diputado, pero sí ha reiterado una vez más que todas las decisiones que tome al frente del partido pensarán «en el interés general de los ciudadanos». «No me voy a dejar llevar ni por las alabanzas ni por las críticas, voy a pensar en dormir con la conciencia tranquila por la noche», ha prometido.

Otra vez, ha dejado en el aire lo que votará Cs a la quinta prórroga del estado de alarma si es que finalmente, como todo parece indicar, la acaba solicitando el Gobierno. Pero sí le ha exigido a Pedro Sánchez un plan B para que, en el caso de que decaiga el estado de alarma, la ciudadanía no quede «desprotegida». «El Gobierno tiene que explicar qué va a pasar si hay un rebrote en otoño. No puede decirnos que hasta que no haya vacuna habrá que alargar el estado de alarma», ha avisado.

Fase 1 con más mascarillas

La diputada liberal ha reivindicado las concesiones arrancadas por Cs al Ejecutivo en la negociación de la semana pasada, como la desvinculación de los ERTE a la vigencia del estado de alarma, y ha apostado por agilizar el paso a la fase 1 del plan de desescalada en las provincias a las que se les denegó ayer.

Se ha unido así a las reclamaciones de Isabel Díaz Ayuso o de Ignacio Aguado en la Comunidad de Madrid, y ha abogado por remar en la dirección correcta a nivel sanitario, pero compaginándola con una recuperación también de la economía. Por ello, Arrimadas se ha mostrado partidaria de que la Comunidad dé el salto a la fase 1, pero también de que el Gobierno extienda el uso obligatorio de las mascarillas para evitar más contagios y un rebrote de la pandemia.

Ese uso, ha dicho, deberá realizarse con consenso de la comunidad científica, pero de momento ella ya ha pedido que el uso de mascarillas sea obligatorio en espacios cerrados como los supermercados y los bancos.



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