Política

Hace 30 años: Se revive la historia del Caracazo en Venezuela con el régimen de Maduro

27-02-2019.- Este 27 de febrero se cumplieron 30 años del Caracazo, hecho que identifica una de las olas de protestas de mayor relevancia en la historia del país. Ese día, los habitantes de Caracas y sus alrededores salieron a las calles en rechazo a las políticas económicas implementadas por el entonces presidente Carlos Andrés Pérez.

El Caracazo, en realidad, comenzó en la ciudad de Guarenas, cercana a la capital.  La protesta, en principio, era en rechazo a las medidas económicas del recién inaugurado Gobierno de Pérez. Pero terminó en una ola de saqueos que dejó al menos 300 personas muertas y cientos de comercios arruinados.

Las medidas incluyeron sinceración de las tarifas en los servicios públicos, la gasolina y el transporte público. También la liberación de precios de productos de primera necesidad.

Los venezolanos del 27 de febrero de 2019 están pagando los más altos precios que hayan podido imaginar por alimentos o medicinas, cuando los encuentran. La diferencia es que esos precios de hoy se deben a la hiperinflación que galopa sobre la economía. Las medidas de Pérez buscaban corregir las distorsiones que había entonces en la economía.

Algunos expertos consideran que en la Venezuela actual existen ciertas similitudes en el ámbito social con la de 1989, año en el cual el venezolano salió a las calles por considerar que las medidas económicas del Gobierno afectaban su calidad de vida.

Hoy, tras 30 años, la ciudadanía vuelve a protestar porque el régimen incumple con la venta de la caja de alimentos que distribuyen los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), y porque los anaqueles de las cadenas de supermercados están vacíos.

Desasosiego

Para el sociólogo y profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (Iesa), Ramón Piñango, la actual crisis económica puede producir situaciones de orden público a similares a las de 1989.

“Lo que estamos viendo es un estado de creciente anarquía”, dijo Piñango al referirse a los robos de gandolas cargadas de alimentos y de establecimientos y las frecuentes protestas por fallas en servicios básicos como agua, electricidad y gas.

“Por ende la situación es muchísimo más grave que en 1989, lo que puede llevar a la población a exigir el orden. Además cada situación novedosa genera una sensación de desasosiego”, alertó.

Venezuela en la actualidad está viviendo la peor crisis de su historia contemporánea debido a la escasez de alimentos y medicinas, hiperinflación, inseguridad personal, y una masiva migración de personas que buscan escapar de lo que ha sido calificado como una crisis humanitaria por parte de varias ONG y la comunidad internacional.

“Esto se debe al estado de necesidad de la gente. Todos los días vemos personas que están pasando hambre, por lo que creo que vienen momentos más difíciles que el que estamos viviendo”, consideró Piñango.

Una marcada diferencia con 1989 es que para ese momento la economía no estaba tan resquebrajada y el talento humano no había emigrado.

La historia se repite

Óscar Meza, director del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros, Cendas-FMV, manifestó que están dadas las condiciones para que se repita una situación similar a la vivida en febrero del 89.

Manifestó que actualmente, en un contexto diferente a la Caracas del 89, donde no existían redes sociales ni celulares, canales de televisión y portales dedicados exclusivamente a la actividad informativa, se pueden visualizar las mismas causas, más otras, de lo que podría significar un nuevo estallido social.

Las mismas fueron enumeradas en el programa La fuerza es la unión, transmitido por RCR:

1) Pobreza de la población, con un precedente como la devaluación de 1983.

2) El agotamiento de un sistema político y la necesidad de cambio, la necesidad de modernizar el sistema democrático.

3) El agravamiento de la deuda externa, que obligó en aquel entonces al auxilio del Fondo Monetario Internacional (FMI).

4) El comportamiento displicente de la dirigencia política y unos medios de comunicación incursionando en el terreno político, fomentando el antipartidismo.

5) La escasez y el acaparamiento de los productos de la canasta básica; y, finalmente, el que fue el detonante:

6) Aumento de las tarifas de transporte público, lo cual generó un enorme malestar en los usuarios del servicio.

Meza aseveró que es la misma situación que se vive hoy, pero agravada e inédita. A eso se suma la crisis de la falta de efectivo ―que complica la adquisición de bienes― y la hiperinflación.

Recordó que en 1989 la inflación se ubicaba en 81%, mientras hoy tenemos una hiperinflación que supera el 1.000.000%.  “En aquel momento teníamos inflación; en este, hiperinflación”, aclaró.

Admitió, además, que a pesar de las diferencias que tenía con el presidente en ejercicio en ese momento, debe un reconocimiento a Pérez, que era un demócrata, que respetó las instituciones como el Congreso y la Fiscalía General de la República, hoy Ministerio Público.

Afirmó que todo eso ocurrió en un ambiente democrático, lo que con Maduro ha sido “imposible”.

Sostuvo que ciertos personajes críticos al Gobierno de entonces, como los que conformaban el llamado Grupo de los Notables, actuaron de manera “muy irresponsable”, agravando la situación.

El sacerdote jesuita José Virtuoso, rector de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), coincidió en que las causas del estallido social se mantienen.

Cofavic: peor que en 1989

Por otra parte, Liliana Ortega, directora del Comité de Familiares de las Víctimas (Cofavic), ONG que se fundó justamente a partir de los sucesos del Caracazo, sostuvo que aquello fue “una masacre, donde se hizo evidente el abuso de la fuerza pública”.

Aseguró que todavía no ha habido justicia para los afectados por ese evento. “Hay una impunidad que se sostiene sistemáticamente, como igual lo vimos en el país con la represión y los crímenes cometidos en las protestas del año 2017”, dijo.

Señaló que Venezuela atraviesa una crisis de derechos humanos y que ahora “no estamos igual. Estamos peor que en 1989”.

Texto: Johny Pérez-CaraotaDigital/ Foto: CaraotaDigital.

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