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Gyanendra de Nepal, la aficin familiar y hereditaria de liarse a tiros

Gyanendra de Nepal, la aficin familiar y hereditaria de liarse a tiros


El soberano nepal tuvo que abandonar el Palacio en 2008 cuando se decret la repblica en el reino del Himalaya. Pero Gyanendra, considerado por sus seguidores hindes como la reencarnacin del dios Vishn, no pierde la esperanza de recuperar la ancestral corona de plumas.

Gyanendra de Nepal, tocado por la caracter

Gyanendra de Nepal, tocado por la caracterstica corona nepal
AP

Tiene el dudoso honor de ser el ltimo monarca destronado en el mundo. Gyanendra Shah (73 aos) perdi en 2008 la corona de Nepal, se podra decir que por su mala cabeza. Lleg a ser rey de la nacin del Himalaya sin que ni l mismo se lo esperara y nunca goz de la popularidad que haban tenido sus predecesores a lo largo de los 239 aos en los que la dinasta Shah rigi el mstico pas.

Gyanendra fue coronado en 2001 tras la masacre en Palacio en la que muri casi toda la familia real nepal. Una matanza al ms puro estilo shakesperiano obra del entonces prncipe heredero. Dipendra, enloquecido por la oposicin de sus padres, los reyes Birendra y Aishwarya, a que se casara con la joven de la que se haba enamorado -porque perteneca al clan de los Rana, poca cosa para los Shah-, se lo a tiros y se carg a casi una decena de miembros de la familia real antes de pegarse a s mismo un tiro. El prncipe estuvo cuatro das en coma antes de morir durante los cuales, qu paradoja, fue rey de Nepal, ya que su padre haba pasado a mejor vida.

Entonces subi al trono su to Gyanendra, hermano del rey Birendra. Si ste era inmensamente querido, el nuevo monarca siempre despert recelos. Mxime cuando empezaron a circular rumores de que poda haber tenido algo que ver con la masacre real, algo que jams se demostr.

A Gyanendra le pareca que su hermano haba sido demasiado blando y no simpatizaba mucho con sus exquisitas formas constitucionales. Hay que decir que Nepal llevaba algunos aos inmerso en la guerra de guerrillas de los maostas y que las autoridades se vean incapacitados para frenar el avance rebelde. Ni corto ni perezoso, Gyanendra, nada ms calzarse la famosa corona que destaca por el penacho de plumas de ave del paraso y 2.700 diamantes y un gordo rub incrustados, aboli el rgimen democrtico y asumi todos los poderes. Las protestas y el descontento popular se hicieron insufribles y el rey, ao y medio despus, tuvo que permitir la convocatoria de elecciones y devolver el poder al pueblo.

Pero ya se haba cavado su propia tumba. Cmo para seguir confiando en l. Gyanendra sigui reinando hasta 2008 en medio de la fuerte convulsin y los estragos en la nacin que provocaba la guerra maosta, que dej unos 13.000 muertos.

Tras el proceso de paz con el que concluy el conflicto armado y la victoria en las urnas de un frente antimonrquico en 2007, una Asamblea Constituyente declar la Repblica. Gyanendra y los suyos abandonaron el Palacio Real de Katmand el 11 de junio de 2008 sin oponer resistencia.

Pero la monarqua sigue teniendo gran consideracin en Nepal. De hecho, nuestro rey destronado reside en una de las antiguas residencias de verano de la familia real, un palacio rodeado de colinas a las afueras de Katmand. Y Gyanendra est muy presente en la vida pblica del pas, lo que genera toda clase de recelos a los lderes polticos de las formaciones en el Gobierno. No hay que perder de vista que Nepal, convertido en una repblica federal secular, es uno de los pases ms pobres de Asia y la situacin no ha mejorado desde el derrocamiento del monarca, lo que ha provocado un fuerte desencanto con el actual sistema entre muchos ciudadanos. Y cada vez suenan con ms fuerza las demandas por parte de algunos importantes sectores de restaurar el trono. Muchos nepales reivindican que su pas recupere sus seas de identidad ancestrales, en las que monarqua y religin son fundamentales. Gyanendra era, no se olvide, el ltimo rey hind del planeta, y es reverenciado por muchos seguidores como encarnacin viva del dios Vishn. De hecho, el monarca no ha dejado de presidir desde su retirada un sinfn de ceremonias religiosas fundamentales para los creyentes hindes.

Gyanendra desde luego suea con recuperar el trono. Aunque es consciente de que a pocos de sus compatriotas les gustara ver en el mismo algn da a su primognito, el prncipe Paras, un autntico bala perdida que ha protagonizado toda clase de escndalos, incluido el tiroteo que protagoniz en 2010 contra la hija del viceprimer ministro de entonces y su marido tras una discusin en la que les acus de haber conspirado para acabar con la monarqua. Lo de los herederos nepales con las pistolas es para hacrselo mirar, desde luego.

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