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Energía nuclear | El ITER y el deseo de Macron de seguir con la locura nuclear – El Salto

Energía nuclear | El ITER y el deseo de Macron de seguir con la locura nuclear - El Salto


El 27 de julio del 2020, la red francesa Sortir du nucléaire (Salir de la energía nuclear), emitió un comunicado de prensa a propósito del principio del asemblaje del ITER.

El Presidente Macron tomó la palabra (por videoconferencia) para apoyar el inicio del montaje de las piezas maestras del reactor de fusión ITER el 28 de julio de 2020. Es importante recordar que este proyecto científico, que ofrece la perspectiva de una producción de energía ilimitada, es un verdadero abismo financiero que ya supera los 20.000 millones de euros. No es más que un experimento arriesgado que no producirá electricidad, sin resultados garantizados, con hipotéticas promesas lejanas y completamente desfasado ante la urgencia de encontrar soluciones para contrarrestar el calentamiento global.

Durante los últimos años de la Guerra Fría, los científicos lograron convencer a los líderes mundiales para que aceptaran la construcción de una gigantesca máquina ITER capaz de crear las condiciones para lograr una fusión nuclear controlada, una fantasía de energía ilimitada.

Este proyecto está situado en una zona de riesgo sísmico en el sitio de Cadarache, en las Bocas del Ródano, que ya está altamente nuclearizado. Ocupa unas 42 hectáreas de bosque, sin contar las zonas afectadas por los amplios caminos de acceso y la línea de muy alto voltaje esencial para su funcionamiento.

Uno de los “combustibles” utilizados será el tritio (hidrógeno radiactivo). Este último es muy difícil de contener; sólo existe en muy pequeñas cantidades en su estado natural y debe ser producido en un reactor de fisión con producción de desechos radiactivos y todos los riesgos inherentes a este tipo de reactor, o más tarde, tal vez, por el propio ITER.

Durante la reacción de fusión, el intenso flujo de neutrones haría que las paredes de la contención radiactiva produjeran decenas de miles de toneladas de residuos radiactivos durante al menos 100 años. Como la fusión termonuclear es un fenómeno inestable y no lineal, con un alto riesgo de fugas de tritio radiactivo, no se puede descartar un accidente importante. Como el tritio también se utiliza en las bombas termonucleares, los reactores del tipo ITER también podrían contribuir a la creación de nuevas armas de destrucción masiva.

Como el tritio también se utiliza en las bombas termonucleares, los reactores del tipo ITER también podrían contribuir a la creación de nuevas armas de destrucción masiva.

Un gigantesco abismo financiero

En 2001, el costo del proyecto ITER se estimó en 5.000 millones de euros; en 2019, es de más de 20.000 millones de euros… ¿qué será dentro de 5 años, 20 años y más? Francia tiene que soportar al menos el 9 % del coste, es decir, más de 2.000 millones de euros. En el período 1974-2003, la fusión ya ha absorbido más del 10 % de los fondos de Investigación y Desarrollo dedicados a la energía, a expensas de la implementación de la transición energética. Las mismas cantidades gastadas en energías renovables y ahorro de energía crearían muchos más puestos de trabajo sostenibles y con una reducción efectiva y duradera de la contaminación y las emisiones de CO2.

La puesta en marcha inicialmente prevista para el 2014 se aplaza regularmente, ¡ahora por más de 10 años! ¡Y los primeros resultados no se esperan antes de 2035! La construcción de esta gigantesca máquina, cuyo reactor solo pesará 23.000 toneladas (3 veces la Torre Eiffel) y que requerirá un complejo de 440.000 toneladas, moviliza a unas 5000 personas; pero entonces, solo 1000 trabajarán en ella. Con tal maquinaria, el transporte de piezas de varios continentes y este enorme consumo de electricidad (equivalente al de una ciudad como Burdeos), el balance de CO2 del ITER es claramente espantoso.

Inicialmente, los promotores de esta caldera infernal anunciaron un consumo de energía eléctrica de 50 MW para una producción de calor de 500 MW (multiplicador de energía de 10). Hoy en día, la misma gente admite que el multiplicador sería sólo 1,6 (300 MW consumidos por 500MW de calor).

¿Soluciones a la crisis climática?

De hecho, el ITER no producirá electricidad, pero tiene como objetivo desarrollar un reactor de demostración (regularmente aplazado, ahora hasta 2054) antes que un hipotético reactor en serie a partir de 2060 o 2080. Por lo tanto, lamentablemente será demasiado tarde para asumir el reto de la lucha contra el cambio climático, y los miles de millones de euros que serán engullidos por esta máquina faltarán cruelmente para el desarrollo de la transición energética. Este experimento científico, el más caro de todos los tiempos, sin control independiente, contra la corriente de la transición energética, se trata del proyecto internacional más inútil jamás impuesto.

Para el futuro de la humanidad, el sitio de construcción del ITER, como el EPR de Flamanville, debe ser detenido. ¿Existen políticos capaces de tener sentido común para tomar tal decisión?



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