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“Elegí ganar dinero en vez de perseguir personajes más creativos”

Ellen Pompeo


Ellen Pompeo
Foto Archivo

Grey’s Anatomy es una de las series más longevas de la televisión. Por el momento 16 temporadas, y con intención de grabar una más, siempre con la misma protagonista: Meredith Grey, encarnada por Ellen Pompeo. La popular actriz no está abrumada por tener que interpretar siempre el mismo papel o con ganas de avanzar en su carrera con otros proyectos, algo que es habitual entre los actores que se suman a producciones de gran éxito. Para Pompeo es suficiente, pues su prioridad es llevar una vida estable.

Dar vida a la doctora Grey le ha permitido tener seguridad financiera. “Para mí, personalmente, una vida hogareña saludable era más importante que una carrera”, explicó en el programa de Spotify Jemele Hill is Unbothered, donde reconoció haber tomado ciertas decisiones para permanecer en la serie: “Escogí ganar dinero en vez de perseguir personajes más creativos”. “Nunca me gustó perseguir cosas y actuar para mí, según mi experiencia eso consiste en perseguir mucho. Tienes que perseguir personajes, suplicar por papeles, convencer a la gente… Y aunque produzco, y es bastante parecido, creo que lo hago desde un lugar donde no estoy tan sedienta porque dispongo de una estabilidad económica”.

El dinero es importante para Pompeo porque reconoce no haber tenido una infancia particularmente feliz: tenía 5 años de edad cuando su madre murió por una sobredosis de analgésicos. El dinero es importante pero no se refiere a la abundancia sino a la estabilidad que proporciona. La actriz quiere llevar una “vida hogareña y feliz” junto a su esposo, el productor discográfico Chris Iver, y sus tres hijos: Stella Luna, Sienna May y Eli Christopher, de 10, 5 y 3 años respectivamente.

También juega un papel fundamental su edad. A sus 50 años, echa la vista atrás y considera que embarcarse en Grey’s Anatomy superados los 30 fue beneficioso para el rumbo que decidió tomar posteriormente. “Si hubiera comenzado la serie cuando era más joven, como a los 25, probablemente habría terminado cuando tuviera 31 o 32, cuando mi contrato de seis años hubiera expirado. Por eso mi edad tenía mucho que ver con eso”, opina. “Sabía que al llegar a los 40 no querría estar fuera persiguiendo cosas, corriendo detrás de las cosas, rogando”, admitió. “Prefiero ver esto como la bendición que es”. Un camino que no tomaron algunos de sus excompañeros de set, como Justin Chambers o Sandra Oh.

A Pompeo le apasiona su longeva serie que considera “un regalo” y una plataforma desde la que mejorar la sociedad. Racismo o feminismo son algunos de los temas que ha podido abordar la actriz tanto fuera como dentro de la ficción: “Creo que el programa me dio una ventana real para eso”.

Su fuerte posición como una de las caras más conocidas de la televisión y su compromiso con el movimiento MeToo, le permitió revelarse contra la industria para conseguir el sueldo que se merecía y reivindicar la falta de diversidad en Hollywood. Desde hace un par de años cobra 20 millones de dólares anuales, lo que la convierte en una de las actrices mejor pagadas de la pequeña pantalla. Pero conseguir ese acuerdo en su contrato no fue tarea fácil.

En enero de 2018 la actriz contó al portal The Hollywood Reporter que durante años cobró menos que el coprotagonista de la serie, Patrick Dempsey. Desde el comienzo utilizaron al actor como argumento para negarle a Pompeo sus reivindicaciones salariales, hasta que en 2015 este dejó la producción. “Para mí, que Patrick se fuera fue un momento decisivo. Siempre lo podían utilizar como palanca contra mí. ‘No te necesitamos, le tenemos a él’. Y lo hicieron durante años. No sé si eso también se lo hicieron a él, porque nunca discutimos nuestros acuerdos”, aseguró Pompeo. “Hubo muchas veces en las que le hablé de unirnos para negociar, pero nunca estuvo interesado en eso”, añadió.

En cierto momento llegó a pedir 5 mil dólares más que Dempsey, al ser ella la protagonista, y no se los dieron. “Podría haberme ido, ¿por qué no lo hice? Es mi serie, soy la número uno. Estoy segura de que sentí lo que muchas otras actrices: ‘¿Por qué debía dejar un gran papel por un tipo?’. Sientes ese conflicto y luego concluyes: ‘No voy a dejar que un hombre me saque de mi propia casa’”, afirmó la actriz. Pero finalmente, tras 12 años discriminada, su sueldo aumentó y logró un puesto como productora de la serie.

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