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El Sevilla ensea los dientes en Europa | Europa League 2019

El Sevilla ensea los dientes en Europa | Europa League 2019


Europa League 2019 – 2020


Sevilla – Roma (2-0)

Actualizado

Los de Lopetegui hacen un partido perfecto frente a la A. S. Roma. Reguiln y En-Nesyri marcaron los goles nervionenses. El Sevilla esperar a Olympiacos o Wolverhampton en cuartos.

Lopetegui abraza a Reguil

Lopetegui abraza a Reguiln y Navas.
FRIEDEMANN VOGEL Pool via REUTERS

Cuando Monchi eligi a Julen Lopetegui para dirigir su nuevo proyecto, algunos sevillistas resoplaron. O no lo vean o no queran verlo. En el ftbol, como en las ciudades, hay muchas preguntas que slo se responden en las afueras. Lo de la Seleccin, lo del Madrid, el Oporto. Su designacin estaba llena de sombras. Que la aficin dude y que el corazn lata son dos fenmenos hermanos en este deporte. A cada uno le duele lo suyo. Pero este Sevilla, gracias a la cabezonera de su director deportivo, est construido para soar.

La victoria (2-0) frente a la A.S. Roma es un regalo de noventa minutos para aquellos incrdulos, si es que queda alguno. Un paz, y despus gloria. Una mano tendida hacia el futuro. Lopetegui ha construido un gran equipo. Luego llegarn los goles inesperados, las heroicidades o el cansancio, la guillotina del marcador o la melancola; pero el Sevilla F.C. lleva una temporada que llama a la esperanza. Juega con seguridad y paciencia. Tiene soluciones y nervio. Gana con oficio. Pisa el csped como el escenario una folclrica, con idntico trono. Banega menea la cola de izquierda a derecha por el escenario. Sus compaeros se mueven con armona. Navas no se marchita. Fernando es infranqueable. El campo se abre y el rival se desmenuza. Dos goles en los primeros cuarenta y cinco minutos. Y no slo eso.

El entrenador vasco tena un plan. Dej a Munir y De Jong, presumibles titulares, en el banquillo. Suso y En-Nesyri ocuparon sus posiciones. Con Fernando, Jordn y Banega en la medular, el bloque tena orden de presionar y recuperar. Hostigamiento y fiereza. Apabullar a los tres centrales, taponar por el centro su creacin, desconectar a los delanteros. Convertirlos en nufragos tras la tormenta. Fonseca no vio venir el maremoto. Zaniolo, encargado de tirar de los giallorossi, se deshizo como azcar en el crculo central. Diego Carlos y Kound que, como Pimpinela, aparecen como pareja pero en realidad son hermanos, no daban ni un metro a los fantasiosos romanistas. No se abalanzaban sobre sus pases, sino sobre sus ideas.

Avis Ocampos en los primeros minutos. Un disparo desde la esquina del rea fue respondido con brillantez por Pau Lpez. En el minuto 15, era Kound el que cabeceaba al larguero tras un saque de esquina. La Roma estaba empequeecida, temblona, ausente. Kolarov intentaba animar a los suyos dibujando tifos en los tobillos de los sevillistas. El gol, como hipotecarse, pareca inevitable. Y lleg en el minuto 21, tras una jugada elctrica de Reguiln. Control, baj el baln al piso, enfil la puerta, dej a rivales atrs y lanz duro y al centro. Pau se agach con la gracilidad de uno de esos AT-AT sobre la nieve en La Guerra de las Galaxias. Pudo hacer ms el meta de los italianos.

El gol enfureci, pero no mejor, a los romanos. El Sevilla quiso ms. El partido atraves un pramo. Impotencia roja, entusiasmo blanco. Presin, recuperacin y contragolpe. Como en el colegio. Tribales e incansables. As lleg el segundo gol. Ocampos condujo el ataque, sorte la entrada desesperada de Ibaez, cedi a En-Nesyri y el marroqu, en vuelo, remat a gol.

Fonseca puso a Carles Prez y Pellegrini sobre el csped tras el descanso. Quera conquistar las bandas y competir el mediocentro ante la intrascendencia de Zaniolo y Diawara. Julen mantuvo el bloque, pero relaj la presin, arropando a sus centrales, esperando la rabieta rival. Empez bien la Roma, llegando sin claridad, pero pisando el rea de Bono, dejndose ver en tierras extraas. Primero lo intent Mkhitaryan de tiro lejano y ms tarde Dzeko, en un disparo instintivo que se fue por poco. El Sevilla contest con un gol anulado de Kound en el 72. Ya no era un monlogo del Sevilla, pero la Roma segua teniendo poco que decir. Un lanzamiento de falta de Banega al palo fue el luminoso epitafio para un partido para el recuerdo.

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