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«El diálogo ha vencido a la crispación»

«El diálogo ha vencido a la crispación»


Valladolid
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Un día «histórico» en un momento también «complejo» por la huella «indeleble» dejada ya por el Covid-19. Así coincidieron ayer en calificar tanto desde el Gobierno en coalición de PP y Ciudadanos en la Junta de Castilla y León como desde la mayor parte de la oposición (PSOE, Podemos y Por Ávila) el pacto sellado para la Recuperación de la Comunidad Autónoma de las secuelas marcadas por la pandemia del coronavirus. Sólo Vox y UPL, con un procurador cada uno en las Cortes, se desmarcaron de la rúbrica.

Día «histórico» por la unión de fuerzas políticas de ideologías tan dispares y planteamientos tan discordantes unidas ante la adversidad y que reivindica a Castilla y León como «ejemplo para toda España». Una tierra «capaz de generar un espacio de diálogo y entendimiento», valoró el presidente del Ejecutivo autonómico, el popular Alfonso Fernández Mañueco, en la clausura del acto. Antes, la firma, cada uno con su bolígrafo y sin apretones de manos, pero con rostros que tras las obligadas mascarillas evidenciaban la satisfacción de haber sellado el entendimiento tras más de un mes de negociaciones, en las que el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, y la vicesecretaria general del PSCL, Virginia Barcones, han sido «los principales muñidores».

«El diálogo que ha vencido a la crispación» y «el entendimiento es la alternativa a la confrontación», recalcó también Fernández Mañueco, para quien ha de aprovecharse «la fuerza que surge de la concordia para seguir construyendo entre todos un futuro mejor». Un pacto, defendió, que en sus 86 puntos incluye compromisos en sanidad, servicios sociales, becas, empleo, empresas o materia fiscal y supondrá movilizar al menos 1.100 de euros ya cuantificados. Y ha sido posible al haber puesto «los intereses de nuestra tierra por encima de los particulares», «demostrado altura de miras» y «estar a la altura de las exigencias». Eso sí, reconoció también Mañueco, «implica renuncias», pero «aporta esperanza» ante el «esfuerzo gigantesco» a futuro que se abordará «todos juntos».

Una unidad de acción que también destacó el portavoz y líder del principal partido de la oposición, Luis Tudanca (PSOE), quien valoró que el acuerdo da «seguridad y esperanza». «Se lo debemos» a quienes han perdido la vida y se la han «jugado» en la lucha contra el desconocido y letal virus, que ya ha dejado 3.750 muertos.

«Gran avance»

«Frente al ruido y la furia a la que otros quieren llevarnos», la mano tendida al acuerdo» brindada «desde el primer día» desde el PSOE, destacó. «Creo en la política útil y el diálogo. Me da igual quién gane políticamente con el acuerdo, porque lo importante es que gana Castilla y León», valoró. «Si la política no es útil ahora y no está a la altura de lo que nuestros ciudadanos necesitan, ¿cuándo?», se preguntó Tudanca, quien ensalzó la «generosidad» demostrada por las diferentes partes . «No está todo lo que nos gustaría, pero sí es un gran avance», valoró el líder socialista.

«Se lo debemos a quienes hoy nos faltan», todas las víctimas que se ha cobrado el Covid-19, consideró el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea (Cs), para quien la «concordia» demostrada por esa generación que se ha convertido en la principal víctima del coronavirus es la que «nos ha impelido a estar aquí». «Hagamos que tanto esfuerzo y tanto dolor merezcan la pena», instó el también portavoz en un «día de esperanza para nuestra tierra». «Pero -apostilló- una golondrina no hace verano», de modo que toca trabajar «duro» y que éste se recuerde como «el mejor momento de la política». Y que sirva, añadió, para mandar un mensaje a lo políticos de las Cortes generales de que «es posible que se puede hacer política sin renunciar a los ideales». «Miles de almas nos miran hoy desde lo alto. Hagamos que merezca la pena», llamó Igea.

También a «poner sus ojos en Castilla y León» llamó a «la clase política» del país el portavoz y líder de Podemos, Pablo Fernández, quien aprovechó para llamar a la «reflexión» a la oposición nacional, donde su partido está en el Gobierno. «En estos momentos de crisis, todos tenemos que arrimar el hombro» y «buscar lo que nos une, dejar a un lado los intereses partidistas, pese al trecho ideológico que nos separa», reconoció. «Es evidente que hay que hacer renuncias», pero lo «incontrovertible» es que «marchamos por el mismo camino», el de «concordar, consensuar y acordar en beneficio de la ciudadanía», resaltó.

«Estabilidad»

También desde Por Ávila, cuyo procurador, Pedro Pascual, no pudo asistir, suscribieron el acuerdo con medidas que «ponen el foco en los ciudadanos y pretenden dar una estabilidad a la región de cara a la salida de la actual crisis». Lo importante, destacaron, es «alcanzar un acuerdo que beneficie a todos los castellano y leoneses», así como el «sentido de unidad y cohesión de todos los grupos políticos para la reconstrucción de la Comunidad a medio y largo plazo».

Un acuerdo «de una envergadura pocas veces vista» y «trascendental» para Castilla y León, señaló Mañueco. Y nace por dos motivos: es lo que «demanda» la sociedad y «así lo asumimos en nuestras profundas convicciones». Unidos tras el impacto del «único enemigo» en común, el coronavirus, que «se ha ensañado especialmente con Castilla y León» con su «duro ataque». Pero ese impacto «nos hace sacar fuerzas de flaqueza para el futuro», señaló el presidente de la Junta, quien resaltó que el acuerdo incluye expresamente el «compromiso irrenunciable» con los servicios públicos. «Se sitúa en el corazón de todas las políticas públicas del Gobierno autonómico para el final de legislatura» y «aporta esperanza», consideró Mañueco.

Puntos

El primero de los cinco bloques se centra en la sanidad, el área que más ha sufrido el impacto del Covid-19. Entre sus puntos destaca un fondo de 250 millones de euros que entre sus «principales objetivos» fija el refuerzo de la Atención Primaria, la contratación de profesionales y contar con un sistema de compra y aprovisionamiento de equipos de protección, así como la apertura de los consultorios con «triaje telefónico» previo como medida de «seguridad».

«Revisar» el modelo de atención residencial, incrementar un 25% las plazas públicas y un tercio las de convalecencia sociosanitaria sobresalen en el capitulo de protección social. Un fondo 728 millones para infraestructuras y equipamientos de carácter sanitario, educativo y social resalta en el apartado de empresas y empleo. Hace hincapié también en la coordinación con otras adminsitraciones y aquí apunta la creación de un Fondo Extraordinario de 80 millones de euros en colaboración con las entidades locales. 25 millones para un nuevo Plan de Promoción Industrial y de refuerzo del sector agroalimentario, tres millones en ayudas para familias en materia educativa y ocho en becas son otras de las grandes cifras.



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