Política

EEUU ya sospechaba desde el año 2004 que Álvaro Uribe tenía vínculos con los paramilitares


31-08-20.-Un funcionario de alto nivel del Departamento de Defensa de Estados Unidos sospechaba firmemente que el entonces presidente de Colombia, Álvaro Uribe, ahora bajo arresto domiciliario, tenía antecedentes de tratos con paramilitares violentos, según un memorando recientemente desclasificado de sus primeros años.

El documento se encuentra entre un lote de registros compartidos con la agencia The Associated Press (AP)  por el Archivo de Seguridad Nacional sin fines de lucro, que sostiene que es el primero en mostrar que las preocupaciones sobre los vínculos potencialmente desagradables de Uribe con grupos armados contratados por terratenientes ricos para protegerlos de la guerrilla, según se supo en los níveles más altos del Pentágono, reseñó AP.

“Es casi seguro que Uribe tuvo tratos con los paramilitares (AUC) mientras era gobernador de Antioquia”, escribió Peter Rodman, entonces un alto funcionario del Pentágono, al secretario de Defensa de la era Bush, Donald Rumsfeld, en un despacho confidencial de 2004.

La misiva se suma a las sospechas, que Uribe ha negado con vehemencia, de que el hombre al que se le atribuye haber cambiado el rumbo de la larga guerra de Colombia con los combatientes marxistas se involucró con actores violentos mientras dirigía la provincia que incluye a Medellín en la década de 1990.

Las Autodefensas Unidas de Colombia, conocidas por sus siglas en español AUC, fueron declaradas organización terrorista extranjera por Estados Unidos en 2001.

En los despachos hay insinuaciones recurrentes, no tan sutiles, de que el ejército colombiano, aliados clave de Uribe, y posiblemente el propio presidente, habían entrado en alianzas con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), el grupo paramilitar paraguas.

Un informe de la Agencia de Inteligencia de la Defensa de 1997 señaló que la cooperación militar con los paramilitares había “empeorado mucho” con el general Rito Alejo del Río, quien se desempeñó como comandante de la Brigada 17 del Ejército hacia el final del tiempo de Uribe como gobernador.

El mismo informe señala que otros dos agentes “nunca se permitieron involucrarse directamente en el fomento o apoyo de las actividades paramilitares, pero dieron la espalda a lo que estaba sucediendo”.

Posteriormente, Del Río fue sentenciado a 25 años de prisión por su participación en el asesinato de un líder campesino.

Uno de los registros más reveladores que describe la brutalidad de las AUC proviene de un cable de la embajada de 1997 que detalla una conversación de 90 minutos con Jorge Alveiro Valencia, dentista, ganadero y legislador conservador suplente. Dijo que de 100 personas asesinadas en su distrito en los últimos años, 10 eran guerrilleros, otros 10 partidarios rebeldes activos y el resto “víctimas desafortunadas”.

Relató un “asesinato de castigo” en el que los paramilitares mataron a un campesino anciano y realizaron un “funeral” por su cabeza un día y por su cuerpo al siguiente.

“Eso es lo único malo de los paramilitares”, afirma, según el cable. “Son muy crueles y a menudo persiguen a personas que no se lo merecen”.

Cuando se le preguntó sobre Uribe, Valencia dijo que “odia a la guerrilla” porque asesinaron a su padre – acusación que los rebeldes han negado – y tenía vínculos con ganaderos y terratenientes locales que a su vez pagan a los paramilitares para que “persigan” a los combatientes. Pero también describió a Uribe como “limpio y honesto” y no involucrado con ellos.

Valencia agregó que los paramilitares “lo respetan por su postura antiguerrilla”.

Esa admiración se hizo evidente cuando Valencia describió haber sido secuestrado por paramilitares en 1996. Los hombres le ataron las manos a la espalda, le pusieron rifles en la cabeza y lo amenazaron con matarlo si no admitía ser colaborador de la guerrilla. Negó cualquier implicación y les ofreció dinero. Sus captores se rieron y dijeron que ya tenían mucho dinero y armas.

Según el cable, Valencia le dijo al personal de la embajada que lo que finalmente lo salvó fueron unos documentos en su maletín que mostraban que conocía a Uribe. “Oh, ya conoces a El Viejo”, supuestamente dijeron sus captores.

Michael Evans, analista senior del Archivo de Seguridad Nacional, dijo que no hay indicios de que los presuntos vínculos de Uribe hayan tenido algún impacto en la asistencia de Estados Unidos a Colombia, que creció significativamente durante su presidencia.

“Los supuestos vínculos de Uribe con una organización terrorista designada por Estados Unidos eran mucho menos importantes que su “desempeño” como presidente”, dijo Evans.

El pasado 04 de agosto la Corte Suprema de Justicia justicia ordenó su captura y detención domiciliaria de Álvaro Uribe dentro del proceso que le sigue por manipulación de testigos contra un opositor. 

El expresidente es acusado de manipular testigos en un caso que se remonta a una discusión parlamentaria en 2012 en la que el senador izquierdista Iván Cepeda acusó al hermano del expresidente, Santiago Uribe, de ser partícipe de la creación de movimientos antisubversivos en los años 90.

La Administración Trump manifestó su apoyo inquebrantable a Uribe, y el vicepresidente Mike Pence elogió recientemente a Uribe como un “héroe” en su cuenta de Twitter, pidiendo a los funcionarios colombianos que le permitan defenderse fuera de los confines del arresto domiciliario.

 

*Con información de AP





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