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1,5 metros de seguridad y evitar rebrotes

Juan Casillas Bayo


Madrid
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A Ciudadanos se le está poniendo cara de socio del Gobierno, a pesar de que los liberales insistan en zafarse de esa etiqueta. De nuevo, como en las seis prórrogas del estado de alarma, los de Inés Arrimadas votarán «sí» a un nuevo real decreto ley del Ejecutivo de coalición de Pedro Sánchez y de Pablo Iglesias. Lo harán pese a conocer de antemano el apoyo del PNV y pese a ser conscientes de que siguen las negociaciones de Moncloa con ERC.

La «nueva normalidad» parece que se estrenará con una mayoría que se viene consolidando desde la cuarta prórroga: PSOE, Unidas Podemos, Cs, PNV, Más País y regionalistas en el sí; y ERC y EH Bildu en la abstención. El Gobierno quiere ampliar su base parlamentaria y trabaja para que sea posible compatibilizar el voto a favor de Cs y ERC. Aunque a sus socios independentistas se les atragante el partido naranja y viceversa. El Ejecutivo se emplea en cultivar esa «geometría variable» para el resto de la legislatura, por lo que ya pidió a sus socios de investidura que eviten los «vetos cruzados».

El portavoz adjunto de Cs en el Congreso, Edmundo Bal, ya indicó anteayer que su partido estudiaba el texto del real decreto ley con detenimiento y avanzó que solo lo avalarían si el Gobierno aceptaba su «batería de reformas técnicas» para enriquecerlo.

«El PP está aprovechando esta situación de pandemia para intentar tumbar al Gobierno», dijo ayer Montero

Dicho y hecho. Ayer, justo antes de la conclusión del Consejo de Ministros que arrojaba luz verde sobre el real decreto ley que regulará la desescalada tras el final del estado de alarma, el próximo 21 de junio, Bal confirmaba los diez votos de Cs a favor de la estrategia del Gobierno. Se prevé que el texto del real decreto ley llegue la semana que viene al Congreso de los Diputados.

«Otros no aportaron nada»

El diputado de Cs lo celebró como «la primera pata del plan B» que lleva semanas exigiéndole su formación al Gobierno de Sánchez para que, en el caso de haber rebrotes de coronavirus, no vuelva a ser necesaria la aplicación de una medida tan drástica como el estado de alarma. Esta era, defendió ayer Bal, la única «herramienta jurídica» en pro del confinamiento.

Bal, para cargar el zurrón de argumentos, citó un estudio recién publicado en la revista científica «Nature» que garantiza que si no se hubiese guardado confinamiento, en España habrían muerto 450.000 personas más de las contabilizadas oficialmente. Un motivo, alegan, más que suficiente para haber tendido la mano al Gobierno aun con sus pactos con los nacionalistas. «Otros se han quejado de que no había plan B, pero no han aportado nada para que exista esta salida ordenada de la crisis sanitaria», apuntaba ayer Bal, en clara alusión al PP y a Vox.

No obstante, el texto aprobado ayer en el Consejo de Ministros, que todavía debe ser convalidado por la Cámara Baja, no es sino la base del edificio jurídico que Cs ve necesario para evitar la actual dependencia del estado de alarma frente a las epidemias. Bal puso ayer deberes al Gobierno y sentenció que es imprescindible una legislación administrativa y sanitaria «más potente» en caso de rebrotes. El sí de Cs, según explicó Bal, atiende a la flexibilidad del Ejecutivo para incluir los pequeños matices reivindicados esta vez por los liberales. Entre ellos, reducir la distancia de seguridad en la «nueva normalidad» de los dos metros que preveía el Gobierno a un metro y medio. Cincuenta centímetros determinantes, según Cs, para que los bares y restaurantes se permitan un mayor aforo y, consecuentemente, obtengan mayores ingresos.

Moncloa trabaja la «geometría variable». Buscan aunar los apoyos de ERC y Cs aunque se desprecien entre ellos

Cs también consiguió que se definiese el objeto del real decreto ley para «prevenir frente a posibles rebrotes», que se fomente el teletrabajo y que para el inicio de las competiciones deportivas se tenga en cuenta el criterio de las comunidades autónomas «para que no se utilice ningún tipo de privilegio y se puedan celebrar las competiciones en régimen de igualdad».

El Partido Popular, líder de la oposición, por el momento, prefiere no entrar a valorar el acuerdo del Gobierno y Cs. Preguntadas por ABC, fuentes del PP se expresaron en los siguientes términos, informa Mariano Calleja. «No opinamos con respecto a lo que hacen el resto de partidos. Será Ciudadanos quien tenga que explicar su posición», explican. Los populares mantienen la frialdad mientras estudian minuciosamente el documento aprobado ayer.

Sin embargo, en La Moncloa no cuentan con su apoyo. «El PP está aprovechando esta situación de pandemia para intentar tumbar al Gobierno», expresó ayer María Jesús Montero, tras el Consejo de Ministros. «La derecha de este país se permite el lujo de llamar ilegítimo a un Gobierno que ha salido de las urnas», continuó. Por ello, la ministra portavoz pidió a los grupos parlamentarios que «arrimen el hombro».



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